
" D'ORE Y ESPACIO "
Partituras sobre vidrio
Placas de vidrio-altavoces - Láminas de vidrio sonoro - 2000/2001
Sonoridad cristalina, notas perladas, destellos sonoros. La instalación de
Denys Vinzant presenta un conjunto de partituras escritas en tinta dorada
sobre placas de vidrio, que el artista transforma en altavoces. Por medio
de transductores fijados sobre las placas, el sonido se propaga hacia la superficie
del vidrio que vibra, jugando, de esta manera, el rol de la membrana de un
altavoz. Trabajo de escritura y juego de transparencias donde el sonido y
la vista dialogan. Las partituras presentan la totalidad de la música que
vemos y escuchamos. “D’Ore et d’espace” fue creado para el atrio de la Cour
des Loges en el ámbito de “Lyon. Ciudad sonora”, durante el festival “Musiques
en scène 2002”. Gracias al éxito obtenido, la instalación se prolonga durante
casi seis meses. Esta primera versión estaba constituida por 20 placas de
vidrio. Más tarde, una versión de 76 placas, con un nuevo sistema de “altavoces”
en vidrio, fue creada para el anfiteatro de la Ópera Nacional de Lyon, en
julio de 2001. Un año después, del 1 de julio al 31 de agosto, la instalación
se expone en la sala de los caballeros de la Abadía del Monte saint-Michel.
“D’Ore et d’espace” es una instalación modular compuesta por diversas placas
de vidrio de diferentes tamaños (las más grandes son de 160 cm X 160cm). Suspendidas
desde el techo, las placas pueden ser expuestas en su totalidad o en parte,
adecuándose así, a los espacios que ocupan. Esta versatilidad ha permitido
que la obra haya sido expuesta, tanto bajo las arcadas de un Hotel renacentista
adornado de galerías a la italiana, como diseñando una espiral sobre el espejo
negro del anfiteatro de la Ópera Nacional de Lyon. La instalación está concebida
para transfigurar los espacios que habita, transformándoles en un escenario
donde el público deambula a merced de los juegos de luces, sombras y transparencias,
que dialogan estre si. Las placas parecen inmóviles mientras que sus reflejos
circulan al capricho de los movimientos misteriosos aumentados por el desplazamiento
de los paseantes. Las “Partitions Runes”, “Partitions Mandalas”, “Partitions
Ver luisant” y “Partitions Volutes” están escritas a mano, diseñando arabescos
finamente labrados. El conjunto presenta dos temas musicales con múltiples
variaciones (espejos, aumentos, incrustaciones, etc.) sobre un fondo de destellos
sonoros calculados por ordenador. Los altavoces amplifican la pureza del sonido
que emana de la resonancia del vidrio. Una resonancia profunda, que aporta
su propia coloraión a esta música de cristal, que se escucha como un chorreo
de agua aérea. De un gran refinaminto y armoníam la música habita todo el
espacio, invitándonos a descubrir de dónde viene el sonido. Entonces acercamos
nuestro oído a las placas, centros de focalización sonora, que parecen susurrarnos
una melodía secreta. La escucha particular sobre una placa de vidrio y la
escucha del entorno sonoro que cada una compone, nos ofrecen un ir y venir
misterioso y embriagador. A partir de las placas de “D’Ore et d’espace” que
nos proponen unas arquitecturas imaginadas a base de planos, Denys Vinzant
prolonga sus investigaciones con unas nuevas piezas en volumen: “Les livres
de verre” y “les sphères sonores”. Estas piezas pueden entrar en el conjunto
de la instalación “d’Ore et d’Espace”. “D’Ore et d’Espace” (D’Ore o d’ores,
del latín “hoc hora”: en este instante) está constituida actualmente por 76
placas de vidrio, de las cuales 60 son sonoras. Se trata de altavoces de vidrio
conectados a un conjunto de 16 pletinas de CD. La señal llega a la cápsula
central, fijada en cada placa de vidrio,gracias a unos hilos eléctricos muy
finos que podemos ver atravesando las placas horizontalmente, verticalmente,
en diagonal o correr por el borde de estas. Esta cápsula, concebida para hacer
vibrar la membrana de un altavoz, hace vibrar aquí, la placa de vidrio. Se
trata, en la mayor parte de los módulos de transductores piezoeléctricos.
Aunque en un principio son utilizados por las frecuencias agudas, su paso
banda desciende hasta los 80 Hertz. Cada placa de vidrio reacciona a su manera:
cuanto más grande es la superficie de la placa más deja sonar los graves,
mientras que las pequeñas sólo dejan pasar los agudos. Los nuevos módulos
realizados en 2001, donde un motor está fijado a la placa, se comportan como
verdaderos altavoces. Las placas juegan, sin embargo, el rol de filtros, amplificando
o atenuando ciertas frecuencias. Las partituras están completamente escrtas
a mano y su realización ha necesitado más de 400 horas de trabajo repartido
en dos años. En la mayoría de las placas figura la música que escuchamos en
cada una de ellas. Música aue se desarrolla de manera cíclica, pasando de
una voz a otra, proponiendo diferentes combinaciones, diversas superposiciones
de los motivos principales. La música difundida por “Partitions Runes” es
excesívamente compleja. La escritura retoma, fragmentadas (sobre 8, 4 o 2
placas) en tres series idénticas, los temas de “Partitions Ver Luisant” presentados
en sus diferentes combinaciones. Los sonidos de origen acústico y cristalino
han sido numerizados gracias a un sampler. Las secuencias han sido elaboradas
por ordenador y alguna de ellas, como los destellos sonoros, han sido creadas
gracias a los programas informáticos de ayuda a la composición desarrollados
por Grame. Concepción y sistema de vibración de placas : Michel Stievenard.
Ingeniero de sonido Realización técnica : Guillaume Blanc Iluminación : Jean
Cyrille Burdet Producción : Grame, centro nacional de creación musical de
Lyon (versión 2001 : Anfiteatro de la Ópera nacional de Lyon).
Traduction : Maria Ordas